HISTORIA DE SOTAQUÍ

PARTE I

 

ORIGENES DE SOTAQUÍ

 

panoramica

A 8 Km. de la ciudad de Ovalle, se encuentra el pueblo de Sotaquí, a orillas de la rivera del río Grande, en el valle transversal de Limarí, rodeado por los Cerros Redondo, El Indio, Fraile y El Reloj.

 

Este pueblo es conocido por la fiesta religiosa del "Niño Dios de Sotaquí", la que historicamente se realizaba el día 6 de enero (fiesta grande), si este según el calendario caía día domingo o bien el domingo subsiguiente, y el primer domingo de septiembre (fiesta chica), siendo ésta la fiesta religiosa más grande que se celebra en la provincia de Limarí y una de las más importantes en el norte del país, la que muestra una de las expresiones más significativas de religiosidad popular y folclor, y que cada año congrega a más de 80.000 fieles y peregrinos.

 

La principal atracción religiosa y turística del pueblo de Sotaquí es su templo parroquial, el que fue declarado Monumento Nacional en la categoría de Monument Histórico, por Decreto Exento Nº 0109, con fecha 28 de julio de 2006. Hasta prinicipios de la década del 80 el templo parroquial estaba en la categoría de Santuario, cuyo título inexplicamente le fue quitado por el arzobispado de La Serena, porque económicamente no era sustentable. Pero a partir del 12 de enero de 2014, fue eregido nuevamente como Santuario por decreto del Arzobispado Nº 698, según los canones establecidos para estas causas, y que además, establece que la fiesta mayor se deberá realizar el domingo siguiente al 6 de enero día de la Epifanía y si el 6 de enero cayera día domingo la fiesta grande se celebraría el domingo siguiente.

 

En otros tiempos Sotaquí, también fue muy conocido por gran cantidad de paltos chilenos que habían en huertos y casas quintas; de estos altos y frondosos paltos casi no quedan en los huertos del pueblo, debido a que muchos de ellos fueron cortados por pestes o por viejos, y otas causas tales como; por la mala aplicación de pesticidas en la década 70, la contaminación ambiental de las pisqueras y de los temporales que afectaron a la región en la primera mitad de la década de los ´80 y las posteriores sequías productos de los cambios climáticos a afectan al norte chico.1

 

 

ORIGEN DEL NOMBRE SOTAQUÍ

 

Según el glosario de topónimos de los pueblos aborigenes, que habitarón entre la región de Atacama y de Coquimbo, el nombre de Sotaquí, proviene del Kakán (vocablo diaguita) y del quechua - CHUTAQUI (Chutacuy - Extenderse), que significa EXTENDIDO,  por lo tanto, significaría “tierra extendida” o “pueblo extenso”.1

 

SUS PRIMEROS HABITANTES

 

Sus primeros habitantes fueron los diaguitas pueblo agro alfarero, estable, que dominaba complejas técnicas agrícolas y metalúrgicas. Destaca su elaborada y fina cerámica. De origen trasandino, ingresa a Chile alrededor del año 900; se extiende de Copiapó al valle del Choapa y, posteriormente, a Aconcagua, varios han sido los historiadores, antropólogos y arqueólogos que han estudiado a este pueblo enigmático entre ellos don Francisco Cornelly y don Jorge Iribarren.

 

En el año 1470 el imperio Inca inicia la conquista de Chile. Instala Mitimaes, colonias agrícolas de población quechua, que aportan mejores técnicas de riego y nuevas fórmulas de cerámica. En el valle del Limarí los incas establecieron tres mitimaes, Sotaquí, La Chimba y Huamalata. Debido a esto Sotaquí era lugar de paso obligado para los chasquis y viajeros que bajaban por el camino del inca, el que llegaba al valle de Elqui en la Marquesa, cruzaba hasta el Limarí – en el actual tranque Recoleta – y bajaba a Sotaquí y de ahí continuaba hacia el sur hacia Combarbalá.

 

Según algunos historiadores, Sotaquí era el centro o división del sistema social y político que tenían los Diaguitas (influenciados por los incas), el que tenía una característica de dualista, es decir, un territorio se dividía en dos para su administración. En el caso de la cuenca del Limarí, estas dos partes estaban a cargo de un Cacique de los Altos (desde Sotaquí hacia el interior de la cuenca hasta la cordillera) y la otra, a cargo de un Cacique de Los Bajos (desde Sotaquí hacia la costa) y éstos de vez en cuando realizaban sus mítines en Sotaquí, como centro del sistema de administración.

 

A raíz de estos antecedentes históricos, podemos decir que Sotaquí existía como acentamieto indígena, mucho antes de la llegada de los conquistadores españoles, los que se establecieron en el lugar al ver la generosidad de este valle, en especial en el sector de Sotaquí, con abundante vegetación y bosques, además, del agua como elemento vital para pueblos transhumantes que habitaban y deambulaban por la región.

 

En cuanto a la fecha exacta de la fundación de Sotaquí pos-colombina que, podemos decir que no existe una data exacta de la fundación, solo los registros parroquiales y documentos que se encuentran en La Serena indican algunas fechas que analizaremos un poco más adelante.1

 

Una vez realizada la conquista de Chile por los españoles, las tierras del valle de Coquimbo se repartieron entre algunos conquistadores y colonizadores más meritorios. En el caso del valle del Limarí, se entregaron varias mercedes de tierra a antiguos compañeros de armas de Pedro de Valdivia, como Francisco de Aguirre y Diego Rojas entre otros.

 

El primero en solicitar para sí las tierras de Sotaquí, fue el legendario Pedro de Cisternas, uno de los sobrevivientes de la destrucción de la ciudad de La Serena por parte de los indígenas en 1549. Dicha petición fue aprobada por escritura pública en La Serena, con fecha 21 de mayo de 1550. Confirmada luego por el Gobernador del Reino de Chile, Francisco Villagra, en 1561, y ratificada cinco años más tarde en la ciudad de Santiago por Rodrigo de Quiroga.2

 

Según algunos antecedentes bibliográficos históricos Sotaquí fue reconocido como Villa en el año 1744, según el libro "La ciudad Chilena del siglo XVIII", desconociendo la data exacta, esta información de data por su antiguedad debe estar registrada quizás en los archivos de la biblioteca nacional. (Ver antecedentes)

 

Asociadas, en algunos casos, a la tenencia de la tierra, también se otorgaban a algunos vecinos principales, encomiendas de indios, es decir, en la práctica, mano de obra para trabajarla. Los indígenas eran escasos y estaban localizados en pueblos desde ante de la llegada de los españoles. Según algunas crónicas de la época, el pueblo de indígenas de Sotaquí fue encomendado a Gerónimo Pastene y a sus sucesores, y luego, en el siglo XVIII, a la familia Guerrero Carrera.

 

Con el paso del tiempo y debido a la importancia de las actividades agrícolas que allí se realizaban y a la infraestructura que disponía, se transformará en una gran hacienda, que llevaría su mismo nombre, y que, desde mediados del siglo XVII, fue propiedad de la familia Pizarro Cajal y luego de sus descendientes femeninos, los que se emparentaron con las familias Astaburaga, Urmeneta y Ariztía, últimos propietarios de la hacienda, a principios del siglo XIX. 2

 

Esta hacienda tenía numerosos peones, varios inquilinos, dos molinos de pan, un trapiche y plantaciones de vides y trigo.1

 

 

Croquis del pueblo de indios de San Agustin de Sotaquí
Colindante con esta hacienda, se encontraba el pueblo de indios de San Agustín de Sotaquí, donde estaba la iglesia sede de la Parroquia del Corpus o Santísimo Sacramento. Este pueblo tenía un pedazo de tierra donde los indios sembraban chacras, e iba desde la iglesia de dicho valle hasta la Quebrada de La Higuera, deslindando por ese lugar con las tierras de la hacienda. (click en la imágen para amplear)

(Ver nota Quebrada de La Higuera)

 

El pueblo estaba a cargo de un cacique, autoridad menor nombrada por el Rey.

 

En Sotaquí, aproximadamente desde 1648 hasta 1789, el cacicazgo estuvo en manos de la familia Contulien. Ese año, una vez abolidas las encomiendas, los indios fueron reubicados en sus pueblos originales.

 

Una vez abolidas las encomiendas, los indios por orden expresa de la autoridad real, debían, ser reubicados en sus pueblos originales. A raíz de esto, el Gobernador Ambrosio O`Higgins mando a los agrimensores que lo acompañaban en su visita al norte, que diseñaran los pueblos de indios de Huamalata y Sotaquí.

 

En Sotaquí, los indios se reunieron en una traza octogonal, con capacidad para 63 habitantes, ubicados en los ángulos de las manzanas. Dicha traza fue diseñada por Antonio de Matta. En el año 1791, el sub-delegado de La Serena, Víctor Ibáñez de Córdova, informa al Gobernador sobre el estado del pueblo de Sotaquí. En este informe señalaba que todos los indios se encontraban allí reducidos, tal como el ordenara anteriormente, y habitaban en 84 ranchos de totora.

 

Además, el pueblo de indios de Sotaqui, además, de la iglesia, tambíen contaba, con escuela, carcel, hospital y cementerio. (Ver antecedentes)

 

Producto del mestizaje y del asentamiento, en el lugar, de otras castas como españoles, sambos y mulatos, se originaron apellidos muy comunes en la zona, tales como Contuliano, Caimanque, Chacana, Sapiain, Albayay, Campillay, entre otros.2

 

Un hecho importante para Sotaquí, es sucedido el 10 de febrero de 1817, cuando la tranquilidad de la comarca de es bruscamente quebrantada, al llegar a Sotaquí a través de los pasos cordilleranos las tropas de la división Libertadora de Argentina, al mando de don Patricio Ceballos, quien era nacido en esta zona, y que se dirigían a apoyar a los patriotas del sur.

 

Estando acampadas las tropas en esta zona, estas recibieron la alerta de que un pequeño ejército realista al mando de don Manuel Santa María, quienes huían hacia el sur desde La Serena, junto a un gran número de ancianos, niños y mujeres, los que fueron intersectados y derrotados por Ceballos el día 11 de febrero de 1817, en las cercanías de Socos. Muchos la llaman la batalla de Socos, pero menos que una batalla fue una emboscada donde lamentablemente murieron civiles inocentes entre ellos ancianos y niños2

 

Durante la primera mitad del siglo XIX, la localidad de Sotaquí lleva una vida tranquila. Sin embargo, tres acontecimientos van a dinamizar la vida del poblado;

 

El primero de ellos esta marcado por la visita pastoral del obispo de La Serena, monseñor José Manuel Orrego a Sotaquí, donde se percató del culto al Niño Dios y ordenó tomar las medidas necesarias con el fin de oficializarlo.

 

El segundo acontecimiento está dado por la construcción del ferrocarril a San Marco, en 1889.

 

Y el tercero por la resolución de las autoridades civiles de elevar al pueblo de Sotaquí a la categoría de comuna (22 de diciembre de 1891). De esta manera se van a instalar en el pueblo algunos servicios públicos de importancia y se van remozar las calles y casas.

 

 

LA ECONOMÍA DE SOTAQUÍ HASTA EL SIGLO XIX

 

La economía de Sotaquí, luego de la conquista por parte de los españoles, se basó fundamentalmente en la agricultura, la que estaba en manos de unos pocos terratenientes (encomenderos y dueños de haciendas), pero también existió una gran actividad minera, en manos de algunos industriales mineros y pequeños pirquineros, los que extraían cobre, oro y plata. José Tomás Urmeneta, levantó su primera fundición en la hacienda de Sotaquí; y en la hacienda Las Palmas hay antecedentes que también existió otra fundición de cobre.

 

La ganadería también fue un pilar fundamental para esta zona, ya que del ganado sacrificado se extraía el cuero para transformarlo en baquetas y cordobanes, como también para sacar el cebo con el fin de fabricar velas y velones. Toda esta producción era enviada al Alto Perú.1

 

Notas:

 

1.- Según información recopilada por el autor de esta página Web, a través de la conversación con personas ancianas, de las que hoy en día sobreviven muy pocas, la familia Ariztía Ahumada eran los propietarios huerto parroquial (ex-huerto de la ODAP). De dicho huerto existe una historia que cuenta que esta familia subividio el terreno en loteos y los vendió a algunas familias que habían llegado a trabajar en la construcción del templo actual y a la vía férrea entre Ovalle y San Marcos, en el siglo XIX. Pero a la mayoría de éstas no se les entregó títulos de dominio; por este motivo, luego de un tiempo se les quito dichos terrenos, prueba de esto, es que en el llamado callejón de "Las Carvajales", existía una calle que iba desde la calle Brasil hasta la quebrada Grande. Muchas familias perdieron sus terrenos, sólo las que aún habitan en este callejón sin salida pudieron constatar sus propiedades con escrituras. Es por esto que la familia Ariztía Ahumada intento tapiar la entrada de este callejón; dicha acción fue denegada por las autoridades de aquel entonces.1

 

2.- Quebrada Grande, según las cartas geográficas actuales del Instituto Geográfico Militar, o quebrada de Doña Rosa según las costumbres sotaquinas (Sra. Rosita Monárdes, Q.E.P.D., quien vivía a orillas de esta quebrada). El nombre antiguo de la quebrada La Higuera, se debe a la gran cantidad de este árbol frutal que existía al comienzo en este sector geográfico, entre los cerros el Indio y Redondo. Cabe señalar que aún quedan algunos de estos árboles al interior de la quebrada, entre el canal matriz de Paloma y el canal alimentador Recoleta.

3.- Cacique, término utilizado por los conquistadores españoles en América para referirse al personaje que ostentaba el poder en las comunidades indígenas del Caribe (taínos), y cuyo uso se hizo extensivo a América del Sur. Sinónimo de los términos ‘jefe’ y ‘señor’, pasó a designar como cacicazgo (señorío o jefatura) aquellos sistemas políticos a caballo entre la organización tribal y los estados antiguos, donde el cacique era el depositario de un poder casi absoluto. El cargo solía ser hereditario y aparecía arropado por una nobleza de sangre (sus parientes), entre la que se distribuían los puestos administrativos (milicia y clero). Su principal función era actuar como recaudador de tributos y redistribuidor de bienes, además de convertirse en descendiente directo de los dioses y, en muchos casos, en la misma divinidad. El término político ‘caciquismo‘ procede de la voz "cacique", aunque se ha aplicado a realidades históricas y sociopolíticas muy distintas, como son las peculiares formas electorales españolas del siglo XIX y de principios del XX.

Provisión
Provisión de empleo de Cacique del pueblo de Sotaquí a Bartolomé Contulien año 1748.
Escritura Textual de la época
En Capitanía General. Vol 530, pieza 5.
Archivo Nacional, Santiago de Chile.

4.- Encomiendas: En América, institución de contenidos distintos según tiempos y lugares, por la cual se señalaba a una persona un grupo de indios para que se aprovechara de su trabajo o de una tributación tasada por la autoridad, y siempre con la obligación, por parte del encomendero, de procurar y costear la instrucción cristiana de aque.- Encomiendas: En América, institución de contenidos distintos según tiempos y lugares, por la cual se señalaba a una persona un grupo de indios para que se aprovechara de su trabajo o de una tributación tasada por la autoridad, y siempre con la obligación, por parte del encomendero, de procurar y costear la instrucción cristiana de aquellos indios. 

 

Bibliografía:

 

1.- Alex Ortiz Núñez, Investigaciones y Archivo Personal.

2.- Sergio Peña Álvarez, "El Niño Dios de Sotaquí".

3. Ampuero, G.Op.cit. p.50.

4. Ampuero, G. Diaguitas Museo de Arte Precolombino, p.28.

5. Alfonso De La Vega, Antroponimia Indígena del Limarí.

6. Guillermo Pizarro Vega, El valle de Limarí y sus pueblos.

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