EVANGELIZACIÓN DEL LIMARI Y PARROQUIA DEL CORPUS

 

La evangelización temprana del valle del Limarí, comenzó a realizarse una vez que los conquistadores refundaran La Serena en 1549, luego de la destrucción de ésta por los indígenas. Desde esta ciudad, donde se instalaron en un principio, Mercedarios, Dominicos y Franciscanos, los misioneros recorrían quebradas y valles aledaños a ella. En los viajes, los Mercedarios propagaron en los recién evangelizados el culto a la Virgen de la Merced, y también difundieron la tradición católica acerca de la Inmaculada o Purísima Concepción de la Virgen.

 

Por su parte los Dominicos recorrían el valle del Limarí, enseñándoles a los indígenas y habitantes del lugar, el rezo del Santo Rosario, además también dejaron su huella en la creación de oratorios bajo el patronato de algún Santo de la orden.

 

Los Franciscanos también recorren el Limarí, inculcando las devociones a San Antonio de Padua, a San Francisco y a San Diego, como también difundiendo la tradición de los belenes o nacimientos y la adoración de los magos de oriente al recién nacido. Así es como en esos recorridos uno de sus miembros descubre, en las inmediaciones de la desembocadura del río Limarí, el hoy en día conocido parque nacional y reserva mundial de la biosfera, que actualmente lleva su nombre, Fray Jorge.

 

Años más tarde, a fines del siglo XVI, otra orden religiosa, los Agustinos, incursionan en el sector. Prueba de ello es la capilla de San Nicolás de Tolentino en la hacienda de Limarí, y tal vez el nombre del pueblo de indios de Sotaquí, denominado de San Agustín. (1)

 

 

SOTAQUÍ, SEDE DE LA PRIMERA PARROQUIA EN EL VALLE DEL LIMARÍ

 

Luego de esta primera labor evangelizadora, base de la cristianización del Norte Chico, y después de la vuelta del Obispo Diego de Medellín del tercer Concilio Límense (1583), éste procede a organizar la Diócesis de Santiago y crea en todo su obispado diversas parroquias y doctrinas.

 

En la región de La Serena, se funda la parroquia matriz en la ciudad de mismo nombre y diversas doctrinas o parroquias rurales en valles interiores. Así se forma a partir de 1585, la Doctrina del Limarí, cuya cabecera va estar situada en el pueblo de indios de San Agustín de Sotaquí. Ésta era muy extensa, pues abarcaba desde la cordillera de los Andes, por el este, y llegaba hasta el océano Pacífico, por el oeste. Por el norte, deslindaba con la Doctrina de Andacollo y hacia el sur, con la doctrina del Choapa. Este territorio era atendido por un sacerdote secular don Francisco de Herrera. (1)

Don Francisco de Herrera, nació en España en 1532, pertenecía a la congregación de los agustinos, llego a Chile en 1561, para trabajar en Santiago y luego en La Serena y, por último, a Sotaquí, doctrina que atendía hacia 1585. (3)

 

LA CREACIÓN DE LA PARROQUIA DEL CORPUS DE SOTAQUÍ Y SU JURISDICCION ECLESIASTICA DE LA ÉPOCA COLONIAL

 

La iglesia de Sotaquí comenzó sus funciones en 1630, años más tarde, en el primer tercio del siglo XVII, en 1630, la autoridad eclesiástica erige la parroquia del Corpus o Santísimo Sacramento, que abarca una extensa jurisdicción que comprendía todo el valle regado por el río Limarí, desde su nacimiento en la cordillera, hasta su desembocadura en el mar, con sus cinco afluentes: Mostazal, Rapel, Cogotí, Ponio y Hurtado. Dicha parroquia atendía las vice-parroquias de la Veracruz de Huana; San Pedro de Pichasca; San Antonio del Mar de Barraza; Nuestra Señora de la Candelaria de Samo Bajo; San Nicolás de la Buena Vista de Limarí; La Degollación de San Juan Bautista de Cogotí y San Diego de Alcalá en la Chimba. A fines del mismo siglo, en 1680, Barraza fue convertida en parroquia con el objeto de aliviar la labor del párroco de Sotaquí y atender mejor las necesidades espirituales de los habitantes del sector medio y bajo de la cuenca hidrográfica del río Limarí. (1)

La primera iglesia de Sotaquí, fue construida en adobe, la que fue destruida por el terremoto del 30 de marzo de 1796 y fue reconstruida por el párroco José Antonio de Godomar. (Click para amlpear imagen)
El primer libro de bautismo, empieza el primero de marzo de 1648, siendo cura el licenciado don Jerónimo de Cantillana y Hurtado.

En este libro cuyas hojas son de cuero curtido, aún se puede leer claramente las cada una de las partidas anotadas en este. (Ver Primera Hoja del Libro)

En la primera inscripción de bautismo se puede leer que el nombre de María (bautiza), hija de Agustín y Lorenza indios de la encomienda del Capitán Juan Domínguez. (3)

Posteriormente, en el siglo XVIII, fueron desprendidos de la parroquia del Corpus de Sotaquí, otros sectores para agregárselos a la parroquia de Andacollo (todo el valle de Hurtado), y en 1757, por orden del Obispo Alday, Pama, Cogotí y Combarbalá fueron escindidas de la parroquia madre al ser creado el curato de Combarbalá. (1) (Click en la imagen)

De esta manera, en la segunda mitad del siglo XVIII la parroquia del Curpus de Sotaquí quedó reducida a los territorios que estaban en los cursos de los ríos Campanario, Los Molles(Rapel), Huatulame y el rio Grande hasta Puntilla de Humalata. A pesar de la reducción era el más poblado de todo el corregimiento. En 1766 tenía 3.579 habitantes y 3.110 en 1778, superando a todos los demás. (ver nota anexa)

 

Durante el siglo XVIII, la parroquia de Sotaquí estaba servida por un párroco y un sotacura, este último colaboraba en la fatigosa tarea de atender a su feligresía. También cooperaban en esta labor, los Mercedarios, los religiosos del convento de Franciscano de Higuerillas y los Dominicos, los que recorrían todo el sector alto del valle del Limarí, celebrando misas en las capillas y oratorios de estancias y haciendas, como también bautizando y repartiendo la comunión en las vice-parroquias.

 

El párroco del sector se mantenía de los censos de indios, que el Obispo don Luis Romero había conseguido de la Real Hacienda y era cobrado según su asignación e imposición y con esto, con los 12 reales que cado indio le daba anualmente por su doctrina y sub-administración de sacramentos, entierros y demás agregados, conservaban cada uno según los feligreses con mayor o menor decencia su persona. Es importante señalar que otra fuente de ingresos parroquiales eran las capellanías impuestas en favor de la parroquia. En el caso de la parroquia del Corpus por la importancia que para todo el curso superior del valle del Limarí tenía en la colonia, atrajo un buen número de benefactores y disponía de una buena caja de depósitos, la cual permitía obtener intereses censales.

 

En la parroquia de Sotaquí, en la primera década del siglo XIX habían tres capellanías instituidas en favor del Santísimo Sacramento. La primera cuyo principal era de un mil cuatrocientos pesos impuesta a la hacienda nombrada el Tejar de don Domingo Cortés de la ciudad de La Serena. La segunda impuesta en un pedazo de la estancia llamada Zorrilla, cuyo principal era de ciento ochenta pesos. La tercera en la estancia de Cárcamo, cuyo principal era de cuatrocientos ochenta pesos. En toda la jurisdicción de la parroquia mencionada había varias capellanías, instauradas algunas en favor del personal religioso, curas o seminaristas, Otras para conventos e instituciones hospitalarias de la ciudad de La Serena o a favor de laicos, generalmente deudos o pariente del fundador de ésta.

 

Gran parte de las rentas eclesiásticas disminuyeron cuando el primer Congreso Nacional abolió los censos y derechos parroquiales. En Sotaquí, como en la mayoría de los curatos de los Obispados Chilenos, las rentas se hicieron cada vez más exiguas. Tal situación se mantuvo hasta el año 1873, cuando el Obispo de La Serena, don José Manuel Orrego, ordenó establecer públicamente el culto del Niño Dios, que hasta ese momento la piedad y devoción popular mantenían en dicho pueblo desde principios de siglo. (1)

 

Al tiempo después que se estableciera el culto al Niño Dios, la parroquia pasa a llamarse "Niño Dios de Sotaquí" por un decreto diocesano.

 

Hacia la década de 1940, la parroquia del Niño Dios de Sotaquí, abarcaba un vasto territorio desde Puntilla de Barrancas y parte del rio Huatulame (Santa Catalina, San José, El Guindo Alto, Huallilinga, Quebrada Seca, Carachilla, El Arrayán, La Paloma, Monte Patria, La Hacienda Campanarios, Huana, El Palqui, Huanilla, El Tome y Huatulame).

 

En la primera mitad de la década de 1990, la parroquia del Niño Dios, se ve modifica en su territorio, debido a la creación de la parroquia Nuestra Señora del Rosario de Monte Patria, limitando su jurisdicción hasta la cortina del Embalse La Paloma, pero se le agregan otros pueblos que pertenecían a la parroquia San Francisco de Asís de Recoleta (Huamalata, Villa Seca, Samo Bajo, etc).

 

La parroquia del Niño Dios de Sotaquí, has sido un pilar fundamental para evangelización y labor pastoral de la provincia de Limarí, muchas han sido las vocaciones sacerdotales y religiosas que ha entregado esta parroquia y esto se debe a la iniciativa de sus párrocos, con la formación de diversos movimientos que le han dado vida a esta parroquia, tales como la sociedad del Niño Dios, sociedad del Santísimo, Acción Católica, Juventud Católica, la catequesis dominical, y a partir de la década de 1970 la O.D.A.P, los grupos juveniles, MOANI, pastoral rural, Legión de María, etc.

 

Cabe destacar la labor misionera y catequística del Padre José Stegmeier, pero como bien dice el dicho, "detrás de cada hombre hay una gran mujer", en este caso, el padre José tuvo el gran apoyo de grandes mujeres que se destacaron en la formación de los catecúmenos, algunas ellas fueron; Srta. María Carvajal, Srta. María Palacios, Srta. Helena Carvajal, Srta. Carmen Carvajal y Sra. Alicia Toro, etc. (3)

 

A OBRA DE AUXILIARES PARROQUIALES (O.D.A.P.)

 

Cuando la acción Católica, por algún tiempo floreciente y prometedora, por modalidades más modernas decaía más y más, y en lagunas partes, casi en todas desapareció completamente, quedaron muy pocos laicos comprometidos con la iglesia, entonces, la labor pastoral de los sacerdotes se hizo más pesada, por la falta de catequistas, etc.

 

Debido a lo anteriormente señalado, el Padre José Stegmeier, concibió la idea de formar la Obra de Auxiliares Parroquiales (ODAP), con el objetivo de que está organización cooperara con la labor de los sacerdotes y muchos más que esto, que fuese una inseparable trilogía entre Parroquia, Santuario y ODAP.

 

Esta inquietud, el Padre José se la dio a conocer al arzobispo de La Serena Mons. Alfredo Cifuentes Gómez, después de bastante tiempo de conversaciones el Sr. Arzobispo, aprobó la formación de la ODAP.

 

Para que las futuras Auxiliares parroquiales tuvieran un hogar, una subsistencia y no tuvieran que luchar por una subsistencia o implorar la limosna ajena, el Padre José obtuvo con escritura pública el sitio "San Gabriel", la llamada "Plazuela", dos hectáreas del Potrero El Sauce, recupero el huerto detrás de la casa parroquial y posteriormente adquirió el resto del Potrero El Sauce y La Tara. Dueño de esas propiedades es hoy el arzobispado, el cual le transfirió, pero todas con la cláusula notarial, que los réditos son favor de la O.D.A.P. de Sotaquí.

 

Cabe señalar, que la idea original del Padre José era que las auxiliares parroquiales, autofinanciaran sus gastos y tuvieran un salario, para esto debían cuidar y trabajar este huerto, plantando y cosechando frutas y criando algún tipo de ave doméstica, para su consumo y para la venta.

 

Cabe señalar, que la idea original del Padre José era que las auxiliares parroquiales, autofinanciaran sus gastos y tuvieran un salario, para esto debían cuidar y trabajar este huerto, plantando y cosechando frutas y criando algún tipo de ave doméstica, para su consumo y para la venta.

 

Una vez que estuvo todo listo y dispuesto para recibir a las primeras auxiliares parroquiales, comenzó la búsqueda de jovencitas con los siguientes requisitos:

 

1.- Ser Auxiliar Parroquial requiere vocación.

 

2.- La vocación exige santificación personal.

 

3.- La santificación personal se obtiene:

 

a) por la vida en comunidad,

 

b) por la oración y meditación diaria y comunitaria,

 

c) por la observación de los consejos evangélicos: obediencia, pobreza y castidad,

 

d) por el trabajo manual,

 

y c) por el apostolado parroquial y una intensa formación religiosa. (4)

 

Las primeras auxiliares parroquiales, que ingresaron a la ODAP a fines de la década de los años 60, fueron las religiosas hermana Ana Vallejos, que posteriormente ingreso a la Congregación de las Carmelitas Descalzas y la hermana Isabel Marín que actualmente pertenece a las hermanas diocesanas.

Posteriormente del año 1976, ingresaron a la ODAP, los jóvenes Claudio Vicencio y Luis Toro.

Este fue el gran sueño del Padre José Stegmeier, pero lamentablemente duro pocos años, debido a que, esta obra tuvo muchos detractores, algunos sacerdotes, religiosas y laicos, que no estaban de acuerdo con este sacerdote extranjero y además, sajón- como más de alguna vez lo dijo. Pero por sobre todo muchas personas no confiaban en la labor que podía realizar un laico comprometido con la iglesia. (3)

 

EL SUSTENTO ECÓMICO DE LA PARROQUIA DEL NIÑO DIOS DE SOTAQUÍ

 

Cuando el primer Congreso Nacional suprimió por decreto los censos y derechos parroquiales, la situación económica de la parroquia del Corpus se vio muy desmejorada, dependiendo esta solo de algunas capellanías e incluso muchas veces se tuvo que hacer las gestiones judiciales correspondientes para que estas fueran pagadas. Esta situación solo mejor cuando se instituyo el culto al Niño Dios y que gracias a los fondos recaudados podían solventarse los gastos comunes de la parroquia e incluso destinar remesas para la escuela parroquial.

 

Con el corre de años, en especial los del siglo XIX, la recaudación de dineros por el concepto de mandas fue disminuyendo hasta nuestros días, sin contar que la mayoría de estos fondos eran llevados por el arzobispado de La Serena.

 

Entonces, los escuálidos fondos que mantenían a la parroquia dependían en primer lugar de las producciones de frutas y siembras de algunos terrenos o, hijuelas que poseía parroquia, en algunos lugares como, por ejemplo, en Huatulame, El Palqui y Sotaquí y de las donaciones realizadas por algunas personas piadosas o por el aporte de algunos dueños de haciendas donde había capillas u oratorios.

 

Después de la depresión económica de la década de los 30’s esta situación empeoro mucho más, ya que la entrada por conceptos de demandas iba en una notoria disminución.

 

A partir de 1940, esta mala situación económica por la que atravesaba la parroquia mejor un tanto más gracias a las medidas administrativas y económicas que debió tomar el padre José Stegmieir con más de algunos inconvenientes. Al respecto el padre José narra en su informe de evaluación parroquial entregado a Monseñor Bernardino Piñera en una visita pastoral el año 1990.

 

“Hace 51 años que me hice cargo de la parroquia de Sotaquí. Mi hermana trajo un pequeño capital de Alemania, casi mes por mes tuvimos que retirar algo de la Caja de Ahorro para vivir y a los dos años me gritó mi hermana… ¡Joseph y qué parroquias son estas en Chile donde el cura no gana para vivir! – No se si fue de rabia o de simple propósito un voto cuando me dijo: “En adelante yo me preocupare de los gastos de la casa.”

 

Talvez para algunos era un escándalo nuestra manera de ser busca vidas, pero fue con el sudor de la frente y se vio una vez más el dicho – con el trabajo de tus manos podrás vivir, pero no hacerte rico.

 

Gracias al trabajo de mi hermana y de la señorita María Solís yo el párroco no me he tenido que preocupar de la plata para los gastos de casa. Cierto es y debe ser una excepción, pero lo normal debe ser que “l sirve al altar que viva del altar”. Compadezco a los párrocos que no tengan tal ayuda como yo he tenido y aún tengo. Y ¡ojo! La situación de los párrocos desde 1940 se ha agravado tremendamente. Da vergüenza estar de limosnero ante los fieles. ¡En Chile es harto difícil ser EVANGELIZADOR y HABLAR A LA GENTE de plata!.

 

La parroquia de Sotaquí no tendría ninguna necesidad de pedir limosna a nadie si la formación de la Sociedad Agrícola de San José no se le hubiere privado en forma inexplicable de los bines de la ODAP. ¡Véase ese contrato! hecho en una notaría en Coquimbo y firmada por Monseñor Fresno L. y los responsables principales son el abogado del Arzobispado, el consejero Machala y Sra.Administradora Nelly.

 

La cláusula notarial en todas las escrituras afectas dice muy claro: Se adquiere esta propiedad para la formación, hogar y sustento de Auxiliares de la parroquia de Sotaquí. (ver ODAP)

 

Creo que queda más que claro el porqué de la situación económica tan precaria de nuestra parroquia. Ahora bien, se debe aclarar ciertos mitos sobre los ingresos de obtiene la parroquia del Niño Dios por el concepto de la fiesta religiosa.

 

Creo que queda más que claro el porqué de la situación económica tan precaria de nuestra parroquia. Ahora bien, se debe aclarar ciertos mitos sobre los ingresos de obtiene la parroquia del Niño Dios por el concepto de la fiesta religiosa.

 

Primero que nada, a partir de 1970 los fondos recaudados por conceptos de mandas ya no se van al Arzobispado de La Serena.

 

En segundo lugar todo el mundo cree que la iglesia recibe dineros de la Municipalidad de Ovalle por la venta de los puestos a los comerciantes, ¡GRAN MITO!. La Municipalidad no entrega ni un solo peso a la iglesia, porque no pueden hacerlo por ley. Se debe hacer notar que hasta los almuerzo y colaciones para Defensa Civil, médicos y paramédicos corren por parte la parroquia, e incluso hasta antes de que la Municipalidad de Ovalle donara por intermedio de la Junta de Vecinos un sistema de amplificación, este se le arrendaba a esta misma.

 

Muchos se preguntaban ¿de dónde el cura José? saca los dineros para construir las capillas, la respuesta es de el mismo; “el dinero para todas las capillas desde 1977 a 1989 procedió en 90 y 97% de mis amigos de Alemania y de mis propios esfuerzos p. ej. de mi huerto. – Una vez un hacendado, viendo los esfuerzos de la capilla de casi hecha en Huallillinga dio espontáneamente, sin haberle pedido $ 15.000, fue don Raúl Zepeda, padre.

 

Cabe mencionar también a don Max Hernández Montenegro, un ex acólito sotaquino y gran empresario del rubro textil que en varias ocasiones ayudó con sumas elevadas de dinero por amistad personal con el padre José y cariño por su pueblo.

 

Ahora bien, para que Ud. tengan una apreciación más clara de los ingresos detallo aquí los ingresos del año 1989.

 

Por conceptos de entradas del cura párroco (misas, bautizos, matrimonios y defunciones fue de $ 19.300.

Por concepto de Fabrica (colectas, limosnas, etc.) $ 13.000.

Por concepto de mandas de la fiesta religiosa fueron $ 274.452, con esto se cubrió el déficit de año anterior.

Por Concepto de CALI $ 7.000.

 

Y por concepto de salidas, solo contando los gastos de la iglesia parroquial, casa y salón superaban los $ 20.500, sin contar los gastos de las restantes capillas, combustible y movilización.

 

Como ya se podrán cuenta Ud. amigos lectores, no son muchos los ingresos que tiene nuestra parroquia, comparado con otras parroquias que tiene mucho apoyo de sus feligreses y que reciben ingresos extras por distintos tipos de detonaciones. Para que Ud. tengan una idea de cuánto fue el ingreso por concepto de mandas de la fiesta grande del Niño Dios año 2005, fue más o menos de $ 1.500.000, monto que no alcanza a cubrir las necesidades y gastos de un año.(5)

 

Notas:

1.- Principal: Capital de una obligación o censo, en oposición a rédito, pensión o canon.

 

2.- Capellanías: Fundación en la cual ciertos bienes quedan sujetos al cumplimiento de misas y otras cargas Pías.

 

3.-Sotacura: Coadjutor eclesiástico que ayuda al cura párroco.

 

4.- Curato : Cargo espiritual del cura de almas. Parroquia ( territorio bajo la jurisdicción espiritual del cura). Este curato tiene mucha extensión. Del latín. de curatuscure

 

5.- En la actualidad la parroquia de Sotaquí se ha visto muy reducido en cuanto a sus límites territoriales, sus causas son el aumento de su población y de los pueblos que formaban su parroquia. Era imposible que un solo cura pudiera atender las necesidades esperituales de tantos files. Por ello 12 de abril de 1986 el Arzobispo de La Serena Monseñor Bernardino Piñera elevó a parroquia la comuna de Monte Patria. (4)

 

Bibliografía:

 

1.- Sergio Peña Álvarez, "El Niño Dios de Sotaquí".

2.- Parroquia del Niño Dios de Sotaquí, Libro de Crónicas Parroquiales.

3.- Alex Ortiz Núñez, Investigaciones y Archivo Personal.

4.- Parroquia del Niño Dios de Sotaquí, libro "Primer Centenario de la Imagen del Niño Dios de Sotaquí".

5.- Informe del Padre José Stegemeier a don Bernardino Piñera, Arzobispo de La Serena, 1990.

6.- Fotografía Pinacotea de Alex Ortiz Núñez.

7.- Gabriel Guarda, op. cit. p.148.