CUENTOS, MITOS Y LEYENDAS DE SOTAQUÍ

VII PARTE 

 

 


EL VIEJO FLACO, ALTO Y DE NEGRO. (RELATO QUE ESTABA EN EL TINTERO)

Hace algunos años atrás, un amigo me comentó lo siguiente:

“Antenoche salí a dar una vuelta como a la 1:00 de madrugada para comprar cigarrillos. Pasé por fuera de tu casa y estaba la luz encendida, pero no quise molestarte, así que fui a ver si estaba abierto el Night Club Sirenita, pero estaba cerrado. Entonces di la vuelta a la manzana para ver si el Lucas tenía abierto su almacén. Cuando iba pasando frente a la casa de la señora Yela, de repente apareció en la esquina un hombre flaco y alto, vestido de negro. ¡Ah -dije- ahí está el Cara de Loco… el Lucas aún tiene abierto! Me apuré, llegué a la esquina: el almacén estaba cerrado, pero ahí estaba el viejo de negro, alto, flaco e imponente… que no era el Cara de Loco.

El desconocido me pidió un cigarro, pero no lo pesqué, y seguí caminando hacia el Magallanes. Me daba vuelta a cada rato para ver quién era, o si me seguía; ya sabes, yo soy muy perseguido. De pronto miro hacia atrás y el viejo de negro desaparece, así como si nada. Me asusté y apuré los trancos, ya que nunca me había pasado algo así”.
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El desconocido me pidió un cigarro, pero no lo pesqué, y seguí caminando hacia el Magallanes. Me daba vuelta a cada rato para ver quién era, o si me seguía; ya sabes, yo soy muy perseguido. De pronto miro hacia atrás y el viejo de negro desaparece, así como si nada. Me asusté y apuré los trancos, ya que nunca me había pasado algo así”.

Yo me puse a reír.
- ¡No te rías…es verdad! Y eso que no estaba con copete, jajaja.
-No me río de ti, sino de la circunstancia, ya que no eres la primera persona a la que le pasa algo semejante y en la misma esquina.

Entonces comencé a recordar otras historias muy parecidas a la que acababa de relatarme mi amigo.
Haciendo memoria, este es un viejo cuento o leyenda de Sotaquí, y qué extraño que no lo tuviera registrado en este sitio web.

Pues bien, personalmente una vez tuve una experiencia muy similar, Pero antes de relatarla, ustedes se preguntarán: ¿cuál es la génesis de este tipo de hechos paranormales?

La verdad es que nunca escuché de las personas antiguas de Sotaquí referirse a este suceso. Recién a mediados de los años ’70 en adelante comienza a hablarse de un personaje vestido de negro que deambula por el sector comprendido entre la excancha del Matta -hoy la actual villa San José- y la esquina de Brasil con Bilbao -justo donde hoy está el negocio del Lucas. A veces lo hace solo, otras acompañado por un perro negro enorme.

Muchas veces -según algunos relatos- el viejo y su perro hacían grandes desmanes en los gallineros de don Armando Zúñiga.
Por ahí por el año 1984, nos dirigimos con algunos amigos en un auto a la cancha del Matta a comer tranquilos las papitas fritas que habíamos comprado en la Peña, cuando la tenía a cargo don José. Entonces, ahí, entre unas copitas de vino y papitas fritas con pebre, recuerdo que uno de mis amigos bajó el vidrio de la ventanilla y tiró afuera el papel-envoltorio de las papas fritas. Todo nos dimos cuenta de que apenas arrojó el papel, se vio aparecer, muy cerca del auto, un perro negro de ojos brillantes, con una larga cadena, y un viejo de negro a su lado.

Mi amigo encendió rápidamente el motor del vehículo y nos dimos una, dos o tres vueltas en círculo dentro de la cancha, para seguirlos. Para nuestro asombro, no se veía ni un alma, menos un perro. Volvimos al mismo lugar, y nada de nada; incluso el papel había desaparecido. Nos bajamos del auto. El ambiente o la atmósfera era extraña, así como pesada. Éramos cinco amigos, pero sentíamos como si alguien más estuviera a nuestro lado, observándonos.
Frente a este suceso extraño decidimos irnos de la cancha -no con miedo sino más bien intrigados- y nos dirigimos al lugar de costumbre, afuera de la casa de la familia Toro, en calle Bilbao.

Estando en este lugar, como a las 01:00 A.M. así como si nada, apareció un viejo flaco, alto y de negro, en la esquina de Brasil con Bilbao, afuera de la botillería del Socio, que entonces funcionaba en ese lugar. Jamás habíamos visto a este hombre. El Choche Toro y el Rubio Cabrera dijeron: “Esto se puso peludo, así que cada uno para su casa”.

Mientras el Choche se bajaba del auto para entrar a su casa y el Cabrera ponía en marcha el auto, el viejo de negro desapareció. Muy asustados, así como alma que se quiere llevar el diablo, rápidamente el Cabrera nos fue a dejar a cada uno de nosotros a nuestra respectiva casa.
Los relatos sobre este viejo continúan.

A mediados de los ’90, cuando ya estaba construida la Villa San José, este personaje vuelve a sus andanzas por el sector. Ha sido una experiencia muy común para algunos habitantes de la villa ver a este hombre extraño caminar por los pasajes y a veces quedándose por largos ratos observando fijamente algunas casas, especialmente en el pasaje Gumercindo Morales.

Hace algunos años atrás, recuerdo que la misma experiencia le sucedió a mi tío Guillermo Pizarro, cuando, a eso de las 03:00 de la madrugada, salió a buscar a mi prima y a mi primo, que estaban en una fiesta. En aquella ocasión, mi tío bajó por calle Brasil hacia Bilbao, pensado que la fiesta era en la casa de mi tío Jano, pero la fiesta no era en ese lugar. Se devolvió, y al llegar a la esquina donde el Lucas, estaba el mismo viejo, flaco, alto y vestido de negro, quien le pidió fósforos para encender un cigarrillo. Él le ofreció su encendedor, pero no pudo verle el rostro porque estaba muy oscuro. Mi tío siguió su camino hacia el “callejón de las Carvajales”, y por ahí por el Magallanes miró hacia atrás, pero este hombre ya no estaba, ¡Uffffff!... el susto de su vida… Así que apuró el paso para llegar luego a la casa… Pero lo peor para él era pasar por el largo y oscuro callejón, que cuando niño también nos causaba miedo… ¿Y si en este lugar volvía a aparecer el extraño?
Bueno, amigos, estos han sido relatos reales y veraces y no se han cambiado los nombres de los personajes. Solo el de una persona, “con el fin de proteger a los inocentes”.

Bibliografía

- Alex Ortiz Núñez,  Investigaciones y Archivo Personal.


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